Hola ninios,gracias a Ana Paula por la reservación. Así que no se les olvide es en TGI Friday's Cuicuilco a las 2 de la tarde.
Si por "x" razón se me pasó incluir a alguien en los mails; please reenvien y pasen la vox.
La cuestión es vernos, divertirnos, darnos de abrazos, besos y claro seguir el Lupitón2008, jajajajaja!!!
Saludines....
Guadalupe Peña
sábado, 29 de noviembre de 2008
lunes, 28 de enero de 2008
Momento literario- Indira
El presente trabajo se basó en la lectura de Carta a una profesora alumnos de Barbiana, mi pretensión de hacer un cuento tal vez no la haya cumplido del todo, el ejercicio requirió de una buena dosis de concentración para armar la historia, además de revisar varios documentos relacionados con la forma de escribir un cuento, espero que deje alguna reflexión valiosa para quien tenga oportunidad de leerlo. De antemano gracias por compartir la aventura de la escritura.
BARBIANA (CUENTO)
“Por educación entendemos la actividad planeada mediante la cual los adultos tratan de formar la vida anímica de los seres humanos en desarrollo”
W. Dilthey, Fundamentos de un Sistema de Pedagogía.
“…sin el lenguaje no tendríamos, por así decirlo, ideas generales, puesto que es la palabra la que, al fijarlos, les da a los conceptos una consistencia suficiente para que puedan ser manejados cómodamente por el espíritu…”
Èmile Durkheim, Educación como Sociabización.
Con cariño a mi Taller de Creación Literaria
Mi nombre es Juan, tenía quince años cuando conocí la escuela de Barbiana, soy de complexión robusta, alto, se diría que hasta tosco, con esa tosquedad propia de la gente de campo. La mayor falta que he cometido es haber nacido pobre, en eso me parezco a millones de personas en el mundo, y en esa multitud de pobres nos encontramos una gran variedad de gente, yendo desde niños hasta ancianos.
Vivo en un poblado cercano a Barbiana, un pequeño pueblo campesino de Italia. Mis padres son gente humilde, honrada, trabajadora hasta el agotamiento, puesto que el campo demanda muchos cuidados, las parcelas de mi padre son celosas pero al mismo tiempo tienen también su generosidad, necesitan de dedicación pero así pagan con sus frutos.
Tengo tres hermanos, y dos hermanas, entre todos ayudamos en las labores del campo y de la casa, aunque cuando estudié en Barbiana no le dediqué el mismo tiempo a estos deberes. Mi padre, quien es un hombre excepcional, estuvo a punto de darse por vencido cuando no encontrábamos escuela, pero luego se enteró de que en Barbiana había posibilidades de entrar. Él me acompañó el primer día, los demás días yo hice el trayecto solo.
Resulta extraño todo el primer día, saberme en un lugar nuevo me imponía, me cohibía. Cuando llegué no me pareció una escuela como las que hasta entonces había conocido; era extraño que no hubiera escritorio, pizarrón ni pupitres, sólo había grandes mesas para estudiar o comer; algo que recuerdo de Barbiana es que solo teníamos un libro para leer, por eso nos amontonábamos a hacerlo.
Desde ese primer día decidí que quería enseñar a quienes lo necesitaran. En Barbiana comprendí el valor de entregar mi vocación, compartir mi amor por las letras y los números, porque en esa escuela el que era más lento, el que menos entendía era el consentido, parecía que toda la escuela era para él.
Al año de estar en la escuela ya era “maestro”, y lo mejor era que si me equivocaba no importaba, además enseñando aprendía muchas cosas. Aprendí que el problema de los demás es igual al mío, por ello mi política era salir todos juntos del problema, consideré como avaricia salir yo solo de él.
Un día Carlo me comentó que las niñas de las aldeas no venían a nuestra escuela, puede ser por lo lejos que queda de sus casas, o también porque sus padres creen que una mujer puede vivir con cerebro de gallina; al fin y al cabo los hombres no las quieren inteligentes, además si una mujer trabaja fuera de su casa tiene doble jornada, ya que cuida del trabajo, de su casa e hijos.
Algo más que aprendí en Barbiana fue cómo escribir; las reglas eran sencillas (todavía algunas veces las uso). Esas reglas son: tener algo que decir, saber a quien le escribo, recoger lo que sirve, encontrar una lógica para ordenarlo, quitar las palabras que no uso para hablar, y tampoco fijar límites de tiempo.
En la época de Barbiana me di cuenta de que había otra clase de niños, los que conozco como los “privilegiados”, lo que observé con esos niños es que no se dan cuenta de lo bueno que estudian: idiomas, historia, ciencias, para ellos todo son calificaciones y nada más, han perdido el amor por aprender. Por ejemplo Gustavito, el hijo el doctor, tiene “todo” en su casa: libros, tiempo para leer, comodidades, unos padres que se desviven por él, se cree “mucho” el engreído.
En esa escuela encontré dedicación y cariño que encontré, esa experiencia la comparé con otras escuelas de los primeros años que cursé, ya que me fue bastante mal. Por ejemplo reprobé el primer y luego el cuarto grado, mi maestra de cuarto y yo nos llevábamos mal, no me ponía atención, al final del curso los dos nos ignoramos. Pero la historia cambió con la maestra de los últimos cursos, a ella la recuerdo con cariño por su paciencia y comprensión conmigo, gracias a ella fui uno de los mejores alumnos de la clase.
Felipe, uno de mis compañeros de Barbiana, pasó por una situación difícil con su mamá, ella lo maltrataba, le pegaba mucho, lo insultaba, lo dejaba a cargo de su hermanito. Él se escapó varias veces de su casa sin éxito, ya que su mamá lo encontraba y amenazaba cada vez peor. Su mamá una vez lo encontró en la calle, él la iba a denunciar pero no lo pudo hacer, discutieron en la calle, él le dijo que ya no quería vivir con ella que lo dejara ir, pero ella no lo hizo, incluso mi amigo le dijo que e suicidaría, que ya lo había intentando otras veces y que algún día lo conseguiría, ella le dijo que lo prefería muerto a verlo lejos de ella.
Lo último que supe es que se había ido lejos de ella, que había huido y se había ido a trabajar a África, le deseo mucha suerte, que logre ser feliz en donde quiera que esté, y si le es posible, que olvide el daño que le hizo la mujer que le toco en suerte tener como madre.
El sol quemante me sacó de mis pensamientos, me trae a mi triste realidad, me pregunto que sería de mi vida si hubiera continuado con los estudios, si hubiera resistido las presiones de mi familia para que trabajara, pero lo cierto es que ya no pude aguantar que me echaran en cara cada moneda que gastaban en mí. Sé que necesitaba de mucha constancia, además de una pasión tan grande por los estudios, que ningún fracaso pudiera apagarla.
Hoy sobrevivo con el peso de mis lamentaciones a cuestas. Soy padre de familia, trabajo en el campo, ayudo en lo que puedo a mis hermanos y vecinos, casi siempre elijo no meterme en la vida de los demás. Tal vez Felipe y yo tenemos mucho más en común de lo que me admito, creo que la vida hace mucho que nos supero, no estoy seguro si ese es su caso pero en definitiva el mío si lo es, me he quedado sin ganas de luchar, de vivir.
Indira Tlahuiz
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BIBLIOGRAFÍA:
Carta a una profesora alumnos de Barbiana; Ed. Letras, S. A., México, 121 pp.
De la Mora Ledesma , José G.; Esencia de la filosofía de la educación; México, Ed. Progreso, 1994, 2ª reimpresión, 285 pp.
Guijosa, Marcela e Hiriart, Berta; Taller de Escritura Creativa; México; Ed. Paidós; 2003; 196 pp.
BARBIANA (CUENTO)
“Por educación entendemos la actividad planeada mediante la cual los adultos tratan de formar la vida anímica de los seres humanos en desarrollo”
W. Dilthey, Fundamentos de un Sistema de Pedagogía.
“…sin el lenguaje no tendríamos, por así decirlo, ideas generales, puesto que es la palabra la que, al fijarlos, les da a los conceptos una consistencia suficiente para que puedan ser manejados cómodamente por el espíritu…”
Èmile Durkheim, Educación como Sociabización.
Con cariño a mi Taller de Creación Literaria
Mi nombre es Juan, tenía quince años cuando conocí la escuela de Barbiana, soy de complexión robusta, alto, se diría que hasta tosco, con esa tosquedad propia de la gente de campo. La mayor falta que he cometido es haber nacido pobre, en eso me parezco a millones de personas en el mundo, y en esa multitud de pobres nos encontramos una gran variedad de gente, yendo desde niños hasta ancianos.
Vivo en un poblado cercano a Barbiana, un pequeño pueblo campesino de Italia. Mis padres son gente humilde, honrada, trabajadora hasta el agotamiento, puesto que el campo demanda muchos cuidados, las parcelas de mi padre son celosas pero al mismo tiempo tienen también su generosidad, necesitan de dedicación pero así pagan con sus frutos.
Tengo tres hermanos, y dos hermanas, entre todos ayudamos en las labores del campo y de la casa, aunque cuando estudié en Barbiana no le dediqué el mismo tiempo a estos deberes. Mi padre, quien es un hombre excepcional, estuvo a punto de darse por vencido cuando no encontrábamos escuela, pero luego se enteró de que en Barbiana había posibilidades de entrar. Él me acompañó el primer día, los demás días yo hice el trayecto solo.
Resulta extraño todo el primer día, saberme en un lugar nuevo me imponía, me cohibía. Cuando llegué no me pareció una escuela como las que hasta entonces había conocido; era extraño que no hubiera escritorio, pizarrón ni pupitres, sólo había grandes mesas para estudiar o comer; algo que recuerdo de Barbiana es que solo teníamos un libro para leer, por eso nos amontonábamos a hacerlo.
Desde ese primer día decidí que quería enseñar a quienes lo necesitaran. En Barbiana comprendí el valor de entregar mi vocación, compartir mi amor por las letras y los números, porque en esa escuela el que era más lento, el que menos entendía era el consentido, parecía que toda la escuela era para él.
Al año de estar en la escuela ya era “maestro”, y lo mejor era que si me equivocaba no importaba, además enseñando aprendía muchas cosas. Aprendí que el problema de los demás es igual al mío, por ello mi política era salir todos juntos del problema, consideré como avaricia salir yo solo de él.
Un día Carlo me comentó que las niñas de las aldeas no venían a nuestra escuela, puede ser por lo lejos que queda de sus casas, o también porque sus padres creen que una mujer puede vivir con cerebro de gallina; al fin y al cabo los hombres no las quieren inteligentes, además si una mujer trabaja fuera de su casa tiene doble jornada, ya que cuida del trabajo, de su casa e hijos.
Algo más que aprendí en Barbiana fue cómo escribir; las reglas eran sencillas (todavía algunas veces las uso). Esas reglas son: tener algo que decir, saber a quien le escribo, recoger lo que sirve, encontrar una lógica para ordenarlo, quitar las palabras que no uso para hablar, y tampoco fijar límites de tiempo.
En la época de Barbiana me di cuenta de que había otra clase de niños, los que conozco como los “privilegiados”, lo que observé con esos niños es que no se dan cuenta de lo bueno que estudian: idiomas, historia, ciencias, para ellos todo son calificaciones y nada más, han perdido el amor por aprender. Por ejemplo Gustavito, el hijo el doctor, tiene “todo” en su casa: libros, tiempo para leer, comodidades, unos padres que se desviven por él, se cree “mucho” el engreído.
En esa escuela encontré dedicación y cariño que encontré, esa experiencia la comparé con otras escuelas de los primeros años que cursé, ya que me fue bastante mal. Por ejemplo reprobé el primer y luego el cuarto grado, mi maestra de cuarto y yo nos llevábamos mal, no me ponía atención, al final del curso los dos nos ignoramos. Pero la historia cambió con la maestra de los últimos cursos, a ella la recuerdo con cariño por su paciencia y comprensión conmigo, gracias a ella fui uno de los mejores alumnos de la clase.
Felipe, uno de mis compañeros de Barbiana, pasó por una situación difícil con su mamá, ella lo maltrataba, le pegaba mucho, lo insultaba, lo dejaba a cargo de su hermanito. Él se escapó varias veces de su casa sin éxito, ya que su mamá lo encontraba y amenazaba cada vez peor. Su mamá una vez lo encontró en la calle, él la iba a denunciar pero no lo pudo hacer, discutieron en la calle, él le dijo que ya no quería vivir con ella que lo dejara ir, pero ella no lo hizo, incluso mi amigo le dijo que e suicidaría, que ya lo había intentando otras veces y que algún día lo conseguiría, ella le dijo que lo prefería muerto a verlo lejos de ella.
Lo último que supe es que se había ido lejos de ella, que había huido y se había ido a trabajar a África, le deseo mucha suerte, que logre ser feliz en donde quiera que esté, y si le es posible, que olvide el daño que le hizo la mujer que le toco en suerte tener como madre.
El sol quemante me sacó de mis pensamientos, me trae a mi triste realidad, me pregunto que sería de mi vida si hubiera continuado con los estudios, si hubiera resistido las presiones de mi familia para que trabajara, pero lo cierto es que ya no pude aguantar que me echaran en cara cada moneda que gastaban en mí. Sé que necesitaba de mucha constancia, además de una pasión tan grande por los estudios, que ningún fracaso pudiera apagarla.
Hoy sobrevivo con el peso de mis lamentaciones a cuestas. Soy padre de familia, trabajo en el campo, ayudo en lo que puedo a mis hermanos y vecinos, casi siempre elijo no meterme en la vida de los demás. Tal vez Felipe y yo tenemos mucho más en común de lo que me admito, creo que la vida hace mucho que nos supero, no estoy seguro si ese es su caso pero en definitiva el mío si lo es, me he quedado sin ganas de luchar, de vivir.
Indira Tlahuiz
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BIBLIOGRAFÍA:
Carta a una profesora alumnos de Barbiana; Ed. Letras, S. A., México, 121 pp.
De la Mora Ledesma , José G.; Esencia de la filosofía de la educación; México, Ed. Progreso, 1994, 2ª reimpresión, 285 pp.
Guijosa, Marcela e Hiriart, Berta; Taller de Escritura Creativa; México; Ed. Paidós; 2003; 196 pp.
lunes, 3 de diciembre de 2007
Saludines en diciembre....
Hola ninios,
oigan sigo en espera de sus propuestas para posada o fiesta de fin de año.
Aprovechemos que hay varios cumples: Indira, Jesica, Héctor, Chayo, Citla et moi.
A propósito el Lupitón 2007 es el 12 de diciembre y ya saben el lema "un regalo, una sonrisa", jajajajajajaja!
Besitos mil!!!
GP
oigan sigo en espera de sus propuestas para posada o fiesta de fin de año.
Aprovechemos que hay varios cumples: Indira, Jesica, Héctor, Chayo, Citla et moi.
A propósito el Lupitón 2007 es el 12 de diciembre y ya saben el lema "un regalo, una sonrisa", jajajajajajaja!
Besitos mil!!!
GP
lunes, 1 de octubre de 2007
yuju!! hay alguien por ahi???
Hola, holita!!
Chicos que onda? Por ahi les deje dos propuestas que solo un par de personitas enviaron su opinión y nada más.
Les permití descansar un rato de mis mensajes, pero creo que ya se durmieron, o no?
Ustedes digan que va a pasar? sólo haremos tiempo a que sea diciembre para la posada? tienen pensado algun lugar??
Saludines....
GP
Chicos que onda? Por ahi les deje dos propuestas que solo un par de personitas enviaron su opinión y nada más.
Les permití descansar un rato de mis mensajes, pero creo que ya se durmieron, o no?
Ustedes digan que va a pasar? sólo haremos tiempo a que sea diciembre para la posada? tienen pensado algun lugar??
Saludines....
GP
sábado, 11 de agosto de 2007
Fin de semana de cumpleaños


Hola a todos,
hoy sabadin es cumple de Deyanira Granda y mañana de Paty Alvarez.
Feliz cumpleaños chicas!!
GP
miércoles, 1 de agosto de 2007
Dedico poema de Antonio Machado a todos
He Andado Muchos Caminos
He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas,
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.
En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancòlicos
borrachos de sombra negra,
y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.
Mala gente que camina
y va apestando la tierra...
Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.
Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan adònde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,
y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca
Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos
descansan bajo la tierra.
He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas,
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.
En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancòlicos
borrachos de sombra negra,
y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.
Mala gente que camina
y va apestando la tierra...
Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.
Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan adònde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,
y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca
Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos
descansan bajo la tierra.
martes, 31 de julio de 2007
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